Una nueva realidad, las desconexiones de los parques eólicos

    Desconexiones ordenadas desde el Red Eléctrica en su actividad como operador del sistema eléctrico. Y es que la potencia instalada eólica empieza a ser ya muy importante, por lo que los efectos a estas tecnologías de relativa reciente incorporación pueden empezar a ser relevantes a medio plazo y, por ello, se observan con cierta preocupación desde las empresas y el sector.

    Por un lado, expertos consultados afirman que la energía eólica está mejorando notablemente sus niveles de predicción de cara a que sus previsiones de generación se incorporen en la energía negociada diariamente en el mercado. La existencia de series estadísticas más prolongadas de viento permite, por un lado afinar más las estimaciones de generación de energía por esta tecnología. Eso, junto al aumento parque instalado, permite que se realicen ofertas al mercado eléctrico cada vez mayores por parte de las empresas eólicas.

    En este sentido, el operador del sistema mantiene ciertas reservas ante esta creciente realidad, debido fundamentalmente a los niveles de variabilidad que, anteriormente, en fases más incipientes, tenían los parques eólicos en contraposición con tecnologías convencionales como la térmica o la nuclear. Se podría decir que es una especie de desajuste o crisis de crecimiento.

    Por otra parte, la mayor facilidad para efectuar las desconexiones de los parques eólicos frente a otras tecnologías, hace el resto (no es lo mismo que deje de funcionar una central térmica o nuclear, cuya operación es mucho más compleja, que un parque eólico). Lo que en la práctica deja la puerta abierta a la priorización de energías, es decir que por la vía de la operativa del sistema, se pueda alterar la obligatoriedad de que el sistema absorba la totalidad de las energías renovables y de régimen especial.

    Del mismo modo, la existencia o disponibilidad de centros de control de los parques eólicos facilita al operador de sistema la operativa de la desconexión de los parques. Una consecuencia perversa de contar con más y mejores mecanismos de control y de gestión desde los operadores, incide en que a éstos se les pueda ‘penalizar’ más a través de las desconexiones, teniendo en cuenta que suponen una pérdida de retribución por energía no entregada finalmente. En todo caso, la existencia de este tipo de centros, también ayuda a Red Eléctrica en su actividad de operación del sistema.

    Hasta el momento, el volumen de estos cortes en términos económicos conjuntos para los parques no es alto. Pero es indicativo. Los que se produjeron en el mes de marzo, se cifraron en un total aproximado de 3 millones de euros. Lo preocupante ante la importancia de esta tecnología (presente y futura según el desarrollo del Plan de Energías Renovables) es que su impacto pueda ser creciente y lo que evidencia es la necesidad de articular adecuadamente los procedimientos de operación de los parques en el sistema eléctrico, habida cuenta de que ha cambiado la configuración de la generación y la competencia por entrar en el mercado de las distintas tecnologías existirá.

    REE y el sector eólico tienen que definir los procedimientos de operación y de desconexión de los parques eólicos, con objetividad y transparencia, proporcionando mecanismos precisos y fiables de aplicación de los recortes en la actividad de los parques eólicos.

    Lo cierto es que lo que está en juego, la madre de todas las desconexiones, son los denominados procedimientos de operación. Un procedimiento de operación permite, entre otras cosas, por motivos de seguridad a Red Eléctrica conexionar (ordenar que entren en funcionamiento instalaciones de generación), desconexionar de la red (apaga centrales o corta a los parques eólicos), administrar la incorporación de energía a la red de transporte, actuar con los usuarios que tienen interrumpibilidad o cualquier otra decisión que recae en el ámbito de su actividad sobre el funcionamiento, organización y ordenación del sistema.

    En resumen, parece que es necesario objetivar estos procedimientos técnicos de desconexión de la energía eólica, dado que en el futuro se podrían dar situaciones que afectarían a las inversiones realizadas, en la medida que no cuentan en sus estimaciones con las previsiones de cortes, máxime si no se puede concretar en qué situaciones se producirían los mismos, fruto de una posible y calculada ‘discrecionalidad técnica’.

    Por otra parte, también se apunta a la necesidad de superar las propias limitaciones del sistema eléctrico: la necesidad de desarrollo de infraestructuras de transporte para la evacuación de la energía, capacidad de que los nodos de la red permitan la conexión por encima de los 500 MW (límite fijado por REE), de forma que dejen ser cuellos de botella, en la medida que es casi imposible que todos operen simultáneamente, lo que daría un aprovechamiento más eficiente al sistema. Y, claro está, la transparencia en los procedimientos que permita conocer el impacto con mayor precisión de estas desconexiones y su alcance.



  • Fecha de la noticia: 2008-05-14
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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