Molinos de viento para llenar la España vacía

La instalación de parques eólicos se concentra, por razones obvias, por necesidades operativas, en la España rural. Zonas con poca población, territorios de aquella España vacía (o vaciada, o la que va vaciándose) aquejada por lo general de falta de oportunidades económicas y del problema del éxodo sostenido de sus habitantes. Y en la que la implantación de nueva actividad se convierte en un revulsivo local.

Todas las comunidades autónomas españolas, con la única excepción de Madrid, tienen parques eólicos en sus territorios. A pesar de que el despliegue está distribuido por casi todo el territorio, el peso de unas y otras regiones es muy desigual. Según el último informe de la patronal AEE, con datos correspondientes de cierre de 2024, sólo tres comunidades autónomas concentraban más de la mitad de toda la potencia eólica instalada en el país. Y las tres forman parte fundamental de esa España vacía que se ha asentado en el imaginario nacional.

A finales del pasado año, en España había instaladas y en funcionamiento plantas de generación eólica con una potencia por cerca de 31.700 megavatios (MW), tras sumar casi 1.200 MW nuevos durante el ejercicio, según los registros de la patronal del sector obtenidos directamente de las compañías energéticas y promotoras (y que varían ligeramente a la baja en relación a los de Red Eléctrica de España, el gestor del sistema, por diferencias metodológicas).

Castilla y León concentraba más de una quinta parte (22,5%) de toda la potencia eólica del país, con 7.126 MW; seguida de Aragón (el 17%, más de 5.480 MW) y Castilla-La Mancha (15,5%, con más de 4.900 MW), y a más distancia se sitúan Galicia (12,3%, con 3.920 MW) y Andalucía (11,5%, con casi 3.650 MW).



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  • Fuente: el periodico.com
  • Ambito: Energías Renovables y Nacional