Los tres primeros parques eólicos de Valladolid se instalarán en los Montes Torozos

    En la actualidad hay tres parques eólicos que ya disponen de autorización administrativa, si bien no han comenzado a construirse, y son varias las decenas de solicitudes que se encuentran en alguna de las interminables fases de la tramitación (cinco años de media desde que se inicia el proceso). La razón del giro que han tomado los acontecimientos es la evolución o casi revolución tecnológica experimentada por el sector en el último lustro.



    El secretario general de la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León, Apecyl, Eugenio García Tejerina, lo explica gráficamente: «Los primeros aerogeneradores tenían una potencia de 250 kilovatios y ahora se están instalando molinos de 2 megavatios, casi el doble. Tienen menos incidencia visual y son capaces de generar energía con una intensidad de viento mucho menor», detalla.



    Esa no es la única razón que justifica el hecho de que las empresas promotoras de energía eólica pongan la vista en Valladolid. Lo que hasta la fecha era un inconveniente para la instalación de aerogeneradores, la plana orografía provincial, se ha convertido en una ventaja porque la llanura facilita la instalación y el montaje de los parques eólicos y, además, la provincia cuenta con el añadido de una buena infraestructura eléctrica con nudos de conexión muy próximos. «La energía producida tiene que ir después a la red eléctrica para ser distribuida por toda España y las empresas deben sumar el coste del cableado al de los molinos», explica García Tejerina.



    Los tres parques con autorización en Valladolid, San Lorenzo I, II y III, pertenecen a la misma promotora, Inversiones Empresariales VAPAT, y prevén la instalación de 6, 20 y 21 aerogeneradores, respectivamente. Se tratará de molinos de gran capacidad, 1,8 megavatios, que se salpicarán entre los términos municipales de Torrelobatón, Torrecilla de la Torre, Barruelo del Valle, Castromonte, San Pelayo y Peñaflor de Hornija.



    El proyecto conjunto -se tramita como tres diferentes porque el límite de potencia por parque está en 50 megavatios- tiene autorización para 88 mw de potencia, lo que supondrá tan solo un 2,8% de la energía eólica prevista en Castilla y León a corto plazo, según fuentes de la Consejería de Industria.



    En la actualidad, Valladolid es la única provincia que todavía no genera energía eólica en una región que cuenta ya con 92 parques, tiene 13 en construcción y 41 con autorización administrativa. Castilla y León es por lo tanto la tercera autonomía española con potencia eólica instalada, solo superada por Galicia y Castilla-La Mancha.



    Los empresarios que promueven los parques San Lorenzo han declinado hacer cualquier tipo de declaración, «hasta que concluya todo el proceso», aunque desde Apecyl se señala que la inversión necesaria para hacer realidad un proyecto de esas características podría alcanzar los 93 millones de euros, a razón de 1,1 millones por cada megavatio de potencia.



    El elevado coste de las instalaciones, cuya explotación se concede por un periodo de treinta años, es una de las razones que justifica el hecho de que solo el 10% de las empresas que inician los trámites para crear parques eólicos acaben instalando los molinos. A esta se suma otra, la tramitación de innumerables permisos y licencias industriales, medioambientales y urbanísticas a través de Red Eléctrica, los ayuntamientos y el Gobierno regional, y de media docena de periodos de exposición pública hasta la obtención de una concesión, que se topa casi siembre con factores añadidos como la concurrencia.



    «Hemos tenido hasta ocho solicitudes para un mismo ‘tiesto’ o parcela», explican fuentes del Gobierno regional, quienes señalan que, aún así, en la actualidad hay 25 empresas que ya han instalado torres de medición de viento en el territorio provincial, uno de los primeros pasos en firme.



    De entre los proyectos en marcha destacan los dos promovidos por la empresa navarra M. Torres entre Íscar y Pedrajas de San Esteban y en Medina del Campo. En ambos casos se trata de parques experimentales de seis aerogeneradores cada uno y 1,5 megavatios de potencia unitaria.



    A diferencia de en otras provincias de la región, en Valladolid no ha habido protestas referidas al posible impacto visual de los proyectos en tramitación. «La mejor manera de evitar estos problemas es que se prohíba su instalación en zonas con restricciones medioambientales, pero muchas veces es necesario negociar con la administración, porque la energía eólica es en sí misma algo bueno para el medio ambiente», explica García Tejerina, quien recuerda que España está todavía lejos de producir el 12% de la energía primaria con fuentes renovables al que se comprometió en Kioto.



  • Fecha de la noticia: 2006-03-13
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Nacional
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