Los 611 millones de inversión eólica en Huelva crearán 8.800 empleos

    Esas son las estimaciones realizadas por la Asociación de Promotores y Productores de Energía Eólica de Andalucía (Aprean), que ponen de manifiesto que Huelva puede vivir una auténtica revolución eólica. Para el año 2010 se prevé que haya una potencia instalada en este tipo de generación eléctrica de más 600 megavatios, una cifra que supondría el 2,8 por ciento del total nacional previsto y muy superior a los casi 40 MW con los que Huelva cerró el año 2005 en el único parque en funcionamiento de la provincia, el de El Granado. Será la instalación de esa potencia la que conlleve una inversión privada muy elevada, que repercutirá en los diferentes sectores económicos provinciales, autonómicos y nacionales. Poniendo un ejemplo, el coste del aeropuerto que se está promoviendo en la provincia sería de unos 100 millones de euros, una sexta parte del total de inversión eólica prevista.



    Según la información recopilada por Analistas Económicos de Andalucía para Aprean, entre las repercusiones más importantes que tendrá la construcción de parques eólicos en la provincia está la creación de empleo. Las estimaciones realizadas por Aprean señalan una creación de 8.887 puestos de trabajo para esos 600 megavatios, con una especial incidencia como no podía ser de otra forma en el sector industrial. Más de 4.600 empleos surgirán en este ámbito, mientras que otros 2.400 serán para el sector de la construcción y obra civil. Por ramas de actividad, será la de maquinaria y equipo mecánico la que se vea más beneficiada, con 2.400 puestos de trabajo.



    No obstante, hay que tener en cuenta que el efecto tanto directo como indirecto de la inversión en la economía provincial y andaluza dependerá en gran medida del grado de desarrollo de los sectores que se ven implicados en la construcción de parques eólicos. La distribución de la inversión entre las diferentes actividades se dejará notar especialmente en las ramas de maquinaria, equipos mecánicos y de material eléctrico, que verán incrementarse su volumen de negocio en 254 millones de euros hasta 2010 gracias a la construcción de parques eólicos. Otras actividades también verán crecer sus beneficios al incluirse dentro de las necesarias para la construcción de parques, como son la de cementos, cal y hormigones, la extractiva o el transporte de aerogeneradores y materiales.



    El efecto más claro es el que tendrán los parques en las economías de los municipios en los que se implanten: se calcula que los ayuntamientos percibirán en torno a cinco millones de euros anuales en concepto de alquileres, impuestos o cánones una vez que los 600 megavatios de potencia estén instalados. Por otra parte, la producción de estos parques se estima en 91,19 millones de euros anuales y supondrá un ahorro al dejarse de adquirir 305.500 toneladas de petróleo al año sólo por la puesta en marcha de las instalaciones onubenses.



    Estas cifras se corresponden con las estimaciones realizadas para el conjunto de Andalucía. Según los cálculos de Aprean, la instalación de parques en el conjunto de la comunidad autónoma supondrá hasta 2010 una inversión de más de 3.680 millones de euros, a los que habría que sumar otros 1.000 millones del efecto indirecto producido sobre los distintos sectores económicos como consecuencia de la inversión original para obtener una repercusión económica sobre la economía andaluza de casi 4.700 millones de euros en total. Esta cifra supondría la generación de más de 57.000 empleos, dentro de los cuales habría 44.000 de una duración anual. Por otra parte, cuando los parques previstos entren en funcionamiento la producción de energía eólica alcanzará casi 600 millones de euros, con un efecto total sobre la producción de la región de 831 millones.



    Aparte de las repercusiones económicas, la instalación de parques eólicos tendrá unos innegables beneficios medioambientales. La sustitución de la energía fósil por la energía renovable fue incluida en el Plan Energético de Andalucía no sólo como una manera de alcanzar la autosuficiencia en materia de generación, sino también como un medio para alcanzar los objetivos de reducción de emisión de gases de efecto invernadero establecidos por el Protocolo de Kioto. Con los 4.000 Mw que se prevé tener instalados en el conjunto de Andalucía para 2010, la Junta calcula que se dejarán de emitir 6,3 millones de toneladas de dióxido de carbono, el equivalente al efecto sumidero (de absorción) de un bosque de tres millones de hectáreas, lo que supone más de la mitad de la masa forestal andaluza. En términos económicos, el ahorro de la emisión de esas toneladas supondría (al precio actual del derecho de emisión de 20 euros por tonelada) que la economía andaluza se ahorrase 127 millones de euros en la compra de derechos de emisión.



  • Fecha de la noticia: 2006-03-05
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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