Las energías renovables solo cubren el 28% del objetivo fijado para 2010

El Gobierno revisará los incentivos al sector este mes y aprobará triplicar la capacidad eólica

El plan aprobado en 1999 para incentivar las energías renovables en el periodo 2000-2010 ha dado escasos frutos. En el ecuador del plan, sólo se ha cumplido el 28,4% del objetivo global propuesto: alcanzar los 9,52 millones de toneladas equivalentes de petróleo en este tipo de energías limpias. El Gobierno, obligado por la normativa europea a cubrir un 12% de la demanda con energías renovables en 2010, aprobará este mes un nuevo plan, con especial acento en la producción de energía eólica, que se triplicará, y en la producción con biomasa.

Con el consumo energético disparado, España no acaba de despegar en la producción de energías renovables. Los crecimientos de este tipo de energías (que incluyen la hidráulica, solar, biomasa y biocarburantes), aún siendo significativos en los últimos tiempos, quedan rápidamente engullidos por un consumo desmesurado.

Entre los años 2000 y 2004, la tasa de crecimiento media de los consumos de energía primaria ha superado el 3,2% anual, según datos oficiales, mientras ha disminuido en el conjunto de la UE y en Estados Unidos. De esta forma, aunque desde 1999 el consumo global de energías renovables ha aumentado en 2,7 millones de toneladas, una cifra importante, tal cantidad ha sido rápidamente contrarrestada por el aumento de la demanda y el consumo.

Libro Blanco

A la vista de los datos que maneja el Ministerio de Industria, cumplir con el objetivo comunitario recogido en el Libro Blanco de las Energías Renovables (asumido por España) de lograr que el 12% de la energía primaria consumida en 2010 sea limpia parece una tarea casi imposible.

Los escasos resultados logrados en los últimos años en el fomento de este tipo de energías se ilustran con los siguientes datos: sólo se ha logrado el 33% del objetivo marcado para aumentar las centrales minihidráulicas (de menos de 10 megawatios); el 11,6% de los objetivos en hidráulica de entre 10 y 50 megawatios y no ha habido desarrollos en energía solar termoeléctrica (aunque sí hay proyectos de inversión en marcha). En el conjunto de energías limpias destinadas a la producción eléctrica, frente al objetivo a alcanzar en 2010 (7,8 millones de toneladas equivalentes de petróleo), sólo se han alcanzado 2,3 millones, el 30%. Sólo la energía eólica, que se acerca al 90% de lo previsto en la década, y el biogás, que ha superado todas las previsiones, cumplen razonablemente con los planes trazados hace un lustro.

Ante esta situación, el Gobierno aprobará en el primer Consejo de Ministros tras las vacaciones un nuevo plan para fomentar las energías renovables. La energía eólica, según las fuentes consultadas, recibirá un nuevo empujón. Se aprobará, previsiblemente, un aumento de la capacidad instalada hasta los 20.000 megawatios de potencia. La cifra supone casi triplicar la capacidad eólica instalada hace apenas un año y más que duplicar el objetivo que existía para este tipo de producción eléctrica hasta 2010 y que era de 13.000 megawatios.

La energía eólica, como sucedió este invierno, ha demostrado que, en ocasiones, es una garantía para evitar problemas en el suministro. Aunque quedan algunos problemas por solucionar. Por ejemplo, sus limitaciones a la hora de evitar huecos de tensión peligrosos para el buen funcionamiento del conjunto de la red o la autonomía de que gozan los parques al producir y verter en la red la energía que producen.

Red Eléctrica de España (REE), la compañía que gestiona la red de alta tensión, y los productores discuten desde hace meses la necesidad de constituir "despachos delegados" que centralicen la producción eólica por áreas para evitar problemas de gestión.

Para el buen desarrollo de los planes de energía eólica es necesario también que aumenten las conexiones internacionales de la red nacional, limitadas ahora apenas al 3% de capacidad y que deberían llegar, tal y como se acordó en la Cumbre de Barcelona del año 2002, al 10%.

El nuevo plan de energías renovables tratará de incentivar, asimismo, el uso de biomasa (residuos forestales) para generar energía (que está al 9% de cumplimiento respecto a lo aprobado en 1999) y los biocarburantes, menos contaminantes.

La normativa europea en este último apartado establece que a finales del año 2005, el 2% de los carburantes utilizados en el transporte deberán ser biocarburantes, objetivo que se eleva al 5,75% para finales de 2010.

Para lograr esos porcentajes de combustibles más limpios, la Administración deberá vencer las resistencias detectadas en las petroleras para el desarrollo de este tipo de combustibles.

09/08/2005
Fuente: 
Apecyl