La potencia media de los parques eólicos marinos españoles cuadruplicará la de los parques terrestres

    El Estudio, elaborado por los ministerios de Medio Ambiente e Industria, clasifica las áreas marinas en «zonas aptas, de exclusión y con condicionantes ambientales para la instalación en ellas de parques eólicos marinos» y está siendo sometido a información pública, «hasta el once de enero», con el objeto de que todas las partes interesadas puedan presentar sus «contribuciones». Una vez aprobado el estudio, «las solicitudes de reserva de zona sólo podrán presentarse para las zonas aptas».

    El documento contempla un total de 73 áreas eólicas marinas. La zona de estudio corresponde a una «franja litoral de 24 millas trazadas desde la línea de base recta, incluyendo las aguas interiores, de unas 23,7 millones de hectáreas». El objetivo del documento es «la determinación de las zonas del dominio público marítimo terrestre que, a los solos efectos ambientales, reúnen condiciones favorables para la instalación de parques eólicos marinos».

    El texto clasifica las zonas en aptas, de exclusión y con condicionantes. Las aptas (áreas verdes del mapa) serían «las más adecuadas para el establecimiento de parques eólicos marinos por ser reducidos, en principio, sus efectos ambientales frente a las ventajas que presentan». El Gobierno recuerda, en todo caso, que «la clasificación de una zona como apta no exime de la realización y aprobación de los correspondientes estudios de impacto ambiental posteriores asociados a la autorización de instalaciones de energía eólica en el mar».

    El Estudio señala (en rojo) las zonas de exclusión, aquellas «que se deben excluir del proceso por haber sido identificados sus potenciales efectos ambientales significativos o conflictividad con otros usos del medio marino». Y, por fin, zonas con condicionantes ambientales (amarillo) son aquellas otras «en las que el desarrollo de parques marinos está condicionado por algún factor», por lo que sus efectos o conflictos «deberán ser analizados en la fase posterior de diseño del proyecto».

    Según Medio Ambiente, «la evaluación de los efectos ambientales potenciales» ha considerado los posibles efectos en tres fases diferenciadas: «construcción, explotación o funcionamiento y desmantelamiento)». Esta evaluación estratégica previa, añade el Ministerio, debe orientar a los promotores «en la elección de las zonas más adecuadas desde el punto de vista ambiental y facilitando el diseño de los proyectos de instalaciones que finalmente se presenten para sus correspondientes evaluaciones de impacto ambiental y posterior autorización».

    Con respecto al futuro de los parques eólicos marinos españoles, varias son las previsiones que maneja Medio Ambiente. En primer lugar, señala el Estudio, «es muy probable que los primeros aerogeneradores localizados en nuestro litoral superen los 3.000 kW» (el tamaño medio de máquina instalada en tierra en nuestro país durante el año 2006 fue de unos 1.300 kW). «Ello hace suponer», añade el documento, «que los parques que se instalen en nuestro litoral superarán largamente los 100 MW por proyecto».



  • Fecha de la noticia: 2007-12-28
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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