La CNE pide que la subvención a renovables la pague el Estado

    La propuesta más suave, dentro de un escenario realista, según fuentes cercanas a la CNE, sería asumir que las tarifas tienen que subir por encima del Índice de Precios al Consumo (IPC) a partir del 1 de julio. El IPC está en el 4,2%, y las previsiones de los expertos, como los analistas de Funcas, estiman que no bajará del 4% este año. En el escenario más drástico, las subidas planteadas podrían llegar al 20%.

    El secretario general de Energía, Pedro Marín Uribe, aseguró que, el Ministerio de Industria espera que la CNE proponga “elevaciones importantes”, y adelantó que el departamento dirigido por Miguel Sebastián tomará en “mucha consideración” el informe del regulador. Sebastián, por otro lado, dijo ayer que desconoce los términos del informe de la CNE y que, en cualquier caso, la subida que se tenga que hacer será “razonable”.

    Consciente de que la subida de los precios de la electricidad es uno de los asuntos más espinosos ante los consumidores, el Gobierno decidió este año contener las tarifas de la luz. Para el primer trimestre, aprobó un incremento de sólo el 3,3%, lo que en términos reales (descontando la inflación) supuso una reducción. En pleno periodo electoral, y ya para el segundo trimestre del año, el Gobierno decidió que las tarifas se congelarían, lo que en términos reales equivalía a otra reducción de precios.

    A partir de ahora, empieza un nuevo sistema de fijación de precios. En la antigua fórmula, el Gobierno decidía qué variaciones se tenían que producir trimestre a trimestre. Después, daba la posibilidad de opinar a la CNE. Normalmente, desoía las recomendaciones del regulador, que desde hace meses viene reclamando que las tarifas deben subir drásticamente para paliar el endémico problema de déficit que sufren las eléctricas, por tener que vender electricidad a precios por debajo de costes.

    Ahora, es la CNE la que debe hacer la propuesta de revisión tarifaria, a través de un informe preceptivo. Este informe se planteará al Gobierno el próximo miércoles, tras ser aprobado por el consejo. El informe puede o no ser tenido en cuenta por el Gobierno, aunque, en la práctica, el nuevo esquema da más autoridad a la CNE.

    Si el Gobierno rechaza la propuesta del regulador, tendrá que argumentar por qué, según la normativa europea. Marín Uribe destacó ayer la importancia de resolver el problema del déficit tarifario “en los próximos años”, y adelantó que las medidas adoptadas por Industria en la anterior legislatura “probablemente, no eran suficientes”.

    Daba así a entender que el Gobierno está dispuesto a aceptar las recomendaciones de revisión drástica de las tarifas que va a proponer la CNE. No es la primera vez que Marín Uribe se pronuncia en este sentido. Hace una semana, se expresó en los mismos términos, abriendo la puerta a subidas importantes del recibo. El objetivo final es acabar con el déficit de tarifa, que suma cifras multimillonarias.

    El déficit acumulado alcanzará este año los 14.000 millones de euros, según unas primeras estimaciones de la CNE. A ello, hay que sumar los intereses que hay que pagar a los bancos que financian ese agujero (5.000 millones). Para suavizar las subidas de la luz, el único remedio es arañar parte de los costes que soporta el recibo eléctrico. Esto llevará a la CNE a plantear medidas radicales al Gobierno en algunos costes muy pesados. La CNE conminará al Gobierno a que se replantee la situación de las primas que reciben las energías renovables.

    Hasta ahora, estas primas se cargan al sistema eléctrico Las pagan todos los consumidores en sus recibos. Según datos de Industria, en 2008, el sobrecoste por las energías limpias será para el conjunto de la factura eléctrica española de 2.700 millones, frente a los 1.500 y 2.200 millones de 2006 y 2007, fundamentalmente, por la energía eólica.

    Cada usuario doméstico pagará este año unos 108 euros en su recibo eléctrico para subvencionar las energías renovables. Para que esta fiesta de energía verde no presione al alza el recibo de la luz y se puedan minimizar las subidas, la CNE planteará como solución que las primas se saquen del sistema eléctrico. ¿Quién las paga entonces? Una solución es que las asuma el Estado vía Presupuestos Generales, como una subvención más. En el seno de la CNE, se ha llegado a plantear que las primas verdes se repartan entre todas las energías, como las gasolina. Por ejemplo, a modo de céntimo ecológico.



  • Fecha de la noticia: 2008-05-10
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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