La Asociación de Productores de Energías Renovables dice que no es rentable producir biocarburantes en España

    Bustos se desmarcó de esta forma de la acusaciones que achacan a la producción de biocarburantes las prácticas especulativas con determinadas materias primas que han supuesto importantes subidas de precios, sobre todo en el sector alimentario, en los últimos meses.

    El directivo de la APPA recalcó que «en estos momentos muchas de las plantas que hay en España están atravesando una grave situación, pues en ningún escenario de negocios hace unos años se pudo prever que los precios de las materias primas alcanzarían estos niveles». Sobre esta misma cuestión ahondó en un dato y es que «en la estructura de costes de la producción de biocarburantes, las materias primas representan aproximadamente el 70% de la producción, por lo que la situación se nos antoja gravísima».

    Manuel Bustos reconoció que se están dando prácticas de acaparamiento de algunos de estos productos, pero rechazó de plano que los productores de energías renovables sigan esas prácticas, que están en otros niveles de la cadena comercial. Como argumento esgrimió que «somos un sector que sólo consume un 2% de una materia prima y creo que es obvio que no puede ser el responsable de estas subidas tan importantes».

    A la hora del análisis de las causas, Bustos alude a las políticas comunitarias con las organizaciones comunes de mercado (OCM) como una de las razones, «pues teníamos una política que generaba excedentes y ahora se ha pasado al extremo contrario».

    A esta causa se unen los cambios climáticos en zonas productoras del planeta que han roto el ritmo de las cosechas y no podía faltar tampoco la alusión a los crecimientos económicos de dos gigantes como China e India que han provocado drásticos cambios en los hábitos alimenticios de sus poblaciones, de modo que se ha producido una transición de la base vegetal a la cárnica y láctea.

    Como ejemplo señaló que «el 75% de los cereales que se cultivan en España se destinan a la alimentación animal; eso, trasladado a la escala china, ha producido una demanda de un elemento nuevo en el mercado mundial de materias primas y, por tanto, unas tensiones en los precios».

    Bustos, pese a todo, se mostró optimista con la capacidad de esta industria para cumplir con los objetivos administrativos del 5,83% de cuota de consumo de los biocarburantes en 2010 y se estará en condiciones de superar el 10% en 2020.

    Estos objetivos no deben implicar triunfalismo alguno, pues Bustos fue muy explícito cuando indicó que «los biocarburantes no pueden ser la panacea que va a resolver todos los problemas ecológicos y agrarios del planeta, aunque pueden contribuir a mejorar y repuntar economías, ya que serán una nueva fuente de riqueza; representan para el mundo rural una oportunidad de tener una alternativa a los cultivos tradicionales».

    Respecto a los biocarburantes de segunda generación, menos sujetos a la dependencia de las materias primas alimentarias, Bustos subrayó que hay perspectivas muy optimistas con la paja, los residuos forestales, semillas oleaginosas de uso no alimentario, como la jatrofa, un árbol perenne de países tropicales que apunta a una fuente importante de aceite. Sin embargo, apeló al realismo cuando declaró que «es un camino que estamos empezando y el problema es que tienen unos costes elevados, pero en un plazo de diez años estas tecnologías pueden ser comercialmente viables».

    La implicación de la industria petrolera tradicional en estos carburantes alternativos, para Bustos, ha sido en una primera valoración de rechazo, pero cree que con el tiempo se implicarán como actores principales.



  • Fecha de la noticia: 2007-11-12
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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