Iberdrola pone sus nucleares al sol

    Según explican fuentes de la compañía que preside Ignacio Galán, su intención es colocar instalaciones fotovoltaicas (que producen electricidad al recibir los rayos solares) en las centrales de Cofrentes (Valencia) y Valdecaballeros (Badajoz). La primera de estas plantas, propiedad al 100% de Iberdrola, funciona desde 1985. La segunda, sin embargo, se quedó a medio construir. Cuando el proyecto estaba avanzado, en 1990, el Gobierno decretó su paralización. También frenó la construcción del reactor de Lemóniz (Vizcaya), como consecuencia de la denominada moratoria nuclear.
    Ahora, Iberdrola contempla una nueva utilidad para esos terrenos. La empresa indica que esos emplazamientos son idóneos para convertirse en huertas solares porque cuentan con vías de evacuación de la electricidad y porque no existe coste por la adquisición del suelo.
    En los últimos tiempos, alguna asociación de energía renovable ha advertido de la existencia de un boom especulativo alrededor del negocio solar, con promotores que intentan vender a elevados precios superficie disponible para poner placas.
    Para elegir la localización de los paneles, Iberdrola ha tenido también en cuenta las horas de exposición al sol. Además de construir las instalaciones fotovoltaicas en las dos nucleares citadas, la eléctrica prevé iniciativas similares en los ciclos combinados (plantas que queman gas natural para producir electricidad) de Castejón (Navarra) y Arcos de la Frontera (Cádiz).
    Escasa Potencia
    En cualquier caso, la potencia de las plantas solares quedará muy lejos de la que tiene una central nuclear o un ciclo combinado. Iberdrola prevé contar con 30 megavatios en las placas solares ubicadas junto a sus plantas tradicionales. Cofrentes tiene más de mil megavatios, mientras que Castejón y Arcos cuentan con grupos que suman ochocientos megavatios.
    Eso sí, la producción solar puede ser más rentable. Las primas a este tipo de energía renovable permiten que un megavatio hora generado en una instalación fotovoltaica reciba unos 360 euros, diez veces más que una planta tradicional.
    Un factor negativo es el aumento de la inversión necesaria para poner en marcha una instalación solar. Además del precio de los terrenos, el coste de las placas se ha disparado por la fuerte demanda, a la que los productores no pueden atender. Endesa, principal competidor de Iberdrola en el sector eléctrico, e Isofotón, productor local de placas, van a construir una fábrica de estos productos en Cádiz.
    Hasta ahora, Iberdrola ha contado para algunos proyectos realizados para terceros (como la instalación de placas en el tejado de la nueva sede de Telefónica) con paneles de la compañía japonesa Sharp.
    Si Iberdrola desarrolla los proyectos planteados, alcanzaría una cuota cercana al 10% en el sector de la energía solar fotovoltaica en 2010. El Ministerio de Industria prevé que España cuente con una potencia superior a los trescientos megavatios en esa fecha, frente a los 52 megavatios actuales.
    Galán quiere que Iberdrola replique el liderazgo que ya tiene en el sector eólico. El grupo cuenta con una potencia de tres mil megavatios en parques que producen electricidad a partir de aerogeneradores movidos por el viento. Esa posición le otorga una cuota del 30% en esa actividad.
    En el negocio termosolar (placas que permiten calentar agua y otras funciones energéticas, pero que no generan electricidad para su evacuación por la red), Iberdrola espera llegar a los 600 megavatios.
    Beneficios
    En el primer semestre de 2006, el negocio de las energías renovables aportó un beneficio bruto operativo (ebitda) de 332,5 millones de euros a las cuentas de Iberdrola. Esa cantidad supone un 17,3% sobre el ebitda total del grupo.
    En el mes de junio, Iberdrola contaba con cuatro mil megavatios en plantas de energía renovable, sobre todo en parques eólicos y centrales minihidráulicas. Su objetivo es alcanzar los diez mil megavatios en 2011.



  • Fecha de la noticia: 2006-08-22
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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