El Gobierno estudia prolongar otros 20 años la vida útil de las centrales nucleares españolas

    En la actualidad, la fecha de caducidad está fijada en cuatro décadas. Pero el crecimiento de la demanda de electricidad, unido a la subida del precio de los combustibles, ha convencido a la Administración de la necesidad de aprovechar el potencial de los ocho reactores nacionales.


    El Ejecutivo no plasmará la decisión sobre el papel hasta la próxima legislatura. Sin embargo, existe un acuerdo tácito con las grandes compañías eléctricas, propietarias de todas las centrales españolas, y responsables de su mantenimiento y operación, según el diario.


    Pese al deseo de los empresarios, partidarios de construir nuevas plantas en nuestro país, el Gobierno no está dispuesto a debatir la ampliación del parque nuclear. Al menos, hasta que haya una iniciativa a escala comunitaria en esta dirección. No obstante, Moncloa sí acepta posponer el cierre de las centrales, que generan en la actualidad cerca del 20 por ciento de la electricidad consumida en nuestro país.


    En principio, la intención del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, era clausurar los reactores de forma progresiva, conforme fueran alcanzando los 40 años de vida. Prueba de ello es que el PSOE concurrió a las elecciones generales de 2004 con la promesa de sustituir esta fuente de energía por otras alternativas, fundamentalmente, energías renovables y gas natural. Eso sí, conscientes de la complicada situación del mercado energético mundial, los redactores del programa electoral eludieron concretar la fecha de los cierres.


    Fuentes cercanas al Ministerio de Industria señalan que el Gobierno tiene de plazo hasta 2009 para analizar el controvertido asunto y aseguran que agotará el plazo para tomar una decisión. No obstante, reconocen que la ampliación de la vida útil no es una posibilidad descartada, sino todo lo contrario. La decisión se tomará cuando toque y en función de lo que diga el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) , señalan las mismas fuentes citadas por EL MUNDO.


    De momento, ya hay una central clausurada por alcanzar la edad de jubilación. El reactor de José Cabrera, ubicado en Almonacid de Zorita (Guadalajara) cerró el pasado 30 de abril. Cumplía 40 años en 2008, pero los problemas técnicos y su escasa potencia en comparación con el resto (160 megavatios), pesaron en la decisión del CSN, que adelantó dos años la parada de máquinas.


    El siguiente en la lista está ubicado en Santa María de Garoña (Burgos). Fue inaugurado en 1971, tiene capacidad para producir 466 megavatios y su capital está compartido al 50 por ciento por Endesa e Iberdrola (a través de la sociedad Nuclenor). Los 40 años de vida útil de la central se agotarán en 2011. Sin embargo, el último permiso concedido a Garoña expira en 2009. En esa fecha, el Gobierno de turno tendrá que elegir entre tres posibilidades: cerrar la planta -al igual que se ha hecho con Zorita-, conceder un permiso de dos años o extender la vida del reactor hasta 2031. Tras Garoña iría Almaraz I (Cáceres), conectada al sistema eléctrico en 1981. Y la última sería Trillo (Guadalajara), nacida en 1988 y que cerraría sus puertas en 2048 si el Estado le da 60 años de vida.



  • Fecha de la noticia: 2006-05-30
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Nacional
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