50 firmas de 10 países desean vender el generador eólico doble ‘Bocanegra’

    Fieles a la cita del Salón Internacional de Invenciones de Ginebra, este año no han sido menos y han llevado su artilugio. Y no han vuelto de vacío. Todo lo contrario. Como ya sucediera con su motor, han ganado la Medalla de Oro del certamen y el Gobierno rumano les ha otorgado dos reconocimientos especiales. Uno, la Agencia de Marcas y Patentes, y otro, del Ministerio el de Educación e Investigación. Hasta tal punto se han quedado fascinados en este país, que Bocanegra ya ha mantenido conversaciones con industriales rumanos para estudiar las fórmulas empresariales que permitan desarrollar a gran escala el generador en los Cárpatos. «No descarto venderles algunas licencia para que puedan fabricar allí mi molino», afirma el autor del invento.



    Sin embargo, la intención de Bocanegra no es ni mucho menos vender la patente, que en la actualidad está en fase de tramitación. Su propósito es producir los generadores a gran escala en Burgos, en concreto a través de una de las empresas de Talleres Polo, Magnesio y Metal, situada en el polígono de Gamonal-Villímar.



    A tomar esta decisión le ha animado sobre todo constatar el gran interés que ha despertado el molino en el Salón de Ginebra. Cerca de medio centenar de empresas de 10 países del mundo -Estados Unidos, Suiza, Francia, Rumanía, Arabia Saudí, Senegal, Alemania, Italia, Canadá o Hungría- han contactado con Bocanegra para expresar su disposición a comercializar los generadores.



    Para dar muestra de la fascinación que ha causado su invención basten tres ejemplos. Una empresa suiza le ha hecho ya un encargo concreto: 100 generadores de ocho kilovatios para comercializar entre las viviendas unifamiliares de la zona. Una compañía francesa le ha hecho una oferta irrechazable: compra a Bocanegra todos los generadores que fabriquen para poner en marcha ‘huertas eólicas’. Y desde Senegal quieren importar también grandes lotes para proporcionar electricidad a los poblados del país. El dinero lo pondría el Banco Mundial.Pero Bocanegra no tiene infraestructura para fabricar en la actualidad.



    Aunque lo tiene claro: «Es el futuro y quiero potenciar al máximo el desarrollo de este generador».Los molinos de ocho kilovatios, con aspas de ocho metros de diámetro, comenzará a producirlos en las instalaciones de Magnesio y Metal, pero sus 10.500 metros cuadrados se quedarán cortos si los pedidos van en aumento tal como prevé. Por ello ya se está moviendo para encontrar terrenos en Burgos con el fin de poner en marcha una nueva factoría.No es solo suelo industrial lo que requiere. Necesita también un socio inversor capaz de desembolsar el dinero suficiente para no solo fabricar generadores medianos sino también de grandes dimensiones, de los de 40 metros de diámetro. «Es una inversión segura; el coste de producción es menor que el de un molino normal -garantiza- y es capaz de generar más energía con menos viento; mejor imposible», afirma.



  • Fecha de la noticia: 2006-04-19
  • Fuente: Apecyl
  • Ambito: Local
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