Los promotores eólicos tramitan la petición de 40 nuevos parques en Soria

La potencia producida en Soria se duplicaría respecto a los 1.000 MW actuales

«En Soria son muchas las peticiones de parques eólicos», apunta el presidente de la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León, Javier Gracia, en concreto unos 40 que, de llevarse a cabo todos ellos, supondrían doblar la actual potencia pasando de los 1.178 megawatios actuales a más de 2.000. Las solicitudes están ya lanzándose y en tramitación por promotores «de primer nivel», como especificó Gracia.

«Estábamos dormidos hasta finales del año pasado y ahora todos los promotores estamos haciendo ya nuestras peticiones, y revisando los proyectos que se quedaron parados en 2014», explicó. 

En ese año se sufrieron las peores consecuencias de la rebaja de primas al sector renovable por parte del Gobierno central adoptada en 2013, una normativa que no alentaba los proyectos. Ahora ha llegado el momento de recuperar esos proyectos que se quedaron en el cajón, sobre todo después de las últimas subastas de energía lanzadas por el Ministerio. La voluntad del Ejecutivo es propiciar nuevas subastas que reduzcan la incertidumbre y aceleren la instalación de parques eólicos, entre otras energías renovables.

El punto de inflexión lo ha marcado, según Gracia, la tecnología, es decir, sus avances. «Los fabricantes de máquinas han logrado más eficiencia, consiguiendo con una menor inversión una mayor producción», puntualizó. Esta nueva tecnología se inclina ahora por las zonas planas, con lo que los aerogeneradores no serán ya decorado obligado en las cumbres y altos de la provincia de Soria. «Antes se buscaban grandes velocidades de viento, ahora se necesitan menos intensidades pero más constancia», según Gracia, con lo que el paisaje al que los molinos de viento nos tienen acostumbrados cambiará sensiblemente. La consigna ahora es ir a la vega y no a los altos.

Importante también está siendo la apertura del crédito por parte de las entidades financieras. Una combinación por lo tanto de factores que van a permitir un nuevo impulso al sector eólico, adormecido en los últimos años. Cetasa, Compañía Eólica de Tierras Altas, participada por Caja Rural de Soria y de la que Gracia es director ejecutivo solicitará «de forma inminente» 150 megawatios de potencia para instalarse en territorio soriano.

El presidente de Apecyl reconoció que de esos 40 parques que se soliciten en la provincia no todos llegarán a buen puerto, «dependerá de la resolución de la parte medioambiental, de la compatibilidad con el medio ambiente», y serán las administraciones las encargadas de regularlo. 

Gracia destacó que la Junta de Castilla y León es «una gran tramitadora» de expedientes en comparación con lo que ocurre en otras comunidades autónomas, lo que representa «un valor», que en alguna medida podría compensar la ecotasa que sí aplica Castilla y León, y que la Asociación de Promotores de Energía Eólica ha pedido en reiteradas ocasiones que se elimine. La asociación representa a los promotores ante las administraciones públicas y es el interlocutor de un sector de generación de electricidad a partir de la tecnología eólica que emplea a más de 4.500 personas y que ya ha invertido en Castilla y León más de 6.500 millones de euros, según Apecyl.

También contribuye el hecho de que en la provincia de Soria, en general en Castilla y León, matizó Gracia, existe «una cultura eólica» de la que no disponen en otros territorios, lo que hace que sea «una ventaja competitiva, porque eso ayuda al trámite», para empezar porque los propios ayuntamientos ya están acostumbrados a tratar con los promotores y conocen la dinámica de la energía eólica y la instalación de sus aerogeneradores. 

Esto hace, en resumen, que «Castilla y León sea de la que más peticiones de parques eólicos registra», como indicó el presidente de Apecyl. La comunidad castellano y leonesa es líder destacada en el desarrollo de energía eólica a nivel nacional con más 5.600 mw eólicos instalados. 

La principal potencia en la región es Burgos con 71 parques instalados que producen 1.873 mw, seguida de Soria y después de Palencia, que con sus 40 parques genera 764 mw. Más alejados están las provincias de Zamora con 30 parques (568 mw), León que tiene 18 instalaciones (440 mw), después Ávila (16 parques y 260 mw), Valladolid y Salamanca, ambos con siete partes, la primera con 257 mw y la segunda con 184. En última posición se encuentra Segovia que apenas tiene instalados dos parques que producen 62 mw. En total, 233 instalaciones y 5.590 mw.
Además de los nuevos parques que se autorizarán y se instalarán, Gracia tiene claro que «volveremos a ver palas por las carreteras» en muy poco tiempo, también porque va llegando el momento de renovar los parques eólicos ahora en funcionamiento, puesto que la normativa obliga a su renovación a los 25 años y en la provincia algunos han cumplido ya las 22 primaveras instalados en las alturas de la sierra del Moncayo.

Gracia: «Soria es una de las grandes exportadoras de electricidad»

Con las constantes subidas de precio de las facturas a algunos les entran ganas de cortar los ca-bles y autoabastecerse con ener-gías renovables. Un ejemplo es el pueblo valenciano de Aras de los Olmos, que quiere convertirse en el primer municipio que genere y distribuya su propia energía, har-tos de que las inclemencias me-teorológicas afecten de forma constante a su suministro.

La provincia de Soria tiene capacidad suficiente para autoabas-tecerse pero seña «una tontería», calificó el presidente de la Aso-ciación de Promotores de Ener-gía Eólica de Castilla y León, Javier Gracia, ya que precisamente por su alta producción se con-vierte en «una de las grandes ex-portadoras de electricidad». Es decir; aquella energía que no con-sume se distribuye a través de la red mallada de la que dispone la provincia. «Soria es un buen sitio de rentabilidad», matizó por cuanto «exporta algo que cuesta dinero».

Por lo tanto, lo más inteligente es continuar en el sistema y obte-ner los beneficios de ser produc-tores eólicos, a pesar de los vai-venes de la factura eléctrica, con picos como los de la semana pa-sada que acaban repercutiéndose al consumidor. «Se está haciendo hincapié en los costes para el productor, cuando lo importante es ver la factura de los usuarios», matizó Gracia, insistiendo en que es el momento de corregir el sis-tema, puesto que el coste de la energía es sólo el 30 o 35% de la factura. «Hay partidas que van en el recibo que tuvieron sentido cuando se pusieron, como la inin-terrumpibilidad de la electrici-dad, pero también tiene sentido ir retirándolas ahora», recalcó el presidente de Apecyl, partidario de reducir la fiscalidad de la elec-tricidad por ser «un bien de pri-mera necesidad».

Mientras tanto, uno de los ar-gumentos utilizados por las eléctricas para explicar los picos de costes energéticos tendría los dí-as contados. Según las compa-ñías, el hecho de que haya dismi-nuido la producción eólica ha obligado a utilizar combustibles fósiles, entre ellos el gas, cuyo precio ha experimentado un re-punte, y el carbón, que llegó a máximos ante el encarecimiento de los derechos de emisión de CO2. «Ya se está retomando la actividad, ya está viniendo el viento, después de unos meses de julio y agosto de bajos vientos», apuntó el presidente de Apecyl.

Sin embargo, los precios no ba-jarán a los niveles anteriores, au-guró Gracia, puesto que aunque regresa la energía eólica, también lo hace la demanda de la indus-tria que ha permanecido, en ge-neral, parada en agosto. El precio mayorista de la luz escaló el pasado miércoles hasta los 75,39 euros el megavatio/ho-ra, lo que supuso un nuevo máxi-mo anual, según datos del Opera-dor del Mercado pm:p. 

19/09/2018
Fuente: 
El Mundo Heraldo Diario de Soria