La Junta rebajará la ecotasa del 4% para 2017, antes de la próxima subasta de renovables

El presidente de Apecyl, Javier Gracia, insiste en “la eliminación total” de dicho impuesto para "ganar en competitividad" frente al resto de comunidades autónomas españolas a la hora de acudir a las subastas de energía.

La Junta de Castilla y León y el sector de la energía eólica ya negocian el porcentaje en el que se reducirá la llamada ecotasa, el impuesto regional con el que desde 2012 se grava con un 4% sobre las instalaciones de producción eólica y transporte de energía eléctrica. El objetivo sería «ganar en competitividad» frente al resto de comunidades autónomas españolas a la hora de acudir a las subastas de energía, explica Javier Gracia, presidente de la Asociación de Promotores de Energía Eólica de Castilla y León (Apecyl).
El Ministerio de Industria anunció el 14 de octubre que trabaja en una nueva puja de renovables para final de año, una fecha que «es probable que se retrase hasta 2017», según Gracia.

Al interés regional se uniría de la misma forma el de cada provincia. En Soria, de hecho, se está produciendo un «aluvión de empresas multinacionales que se están interesando por proyectos diferentes». Las reticencias, no obstante, son sabidas en el sector, por la tasa que repercute a la construcción de dichos parques. Desde Apecyl insisten en la propuesta que trasladaron a la Junta hace unas jornadas sobre «la eliminación total» de dicho impuesto, en vista de la reticencia observada en algunos inversores. No obstante, la negociación pasa por una rebaja que pueda mitigar progresivamente este gravamen, con el que la Junta esperaba recaudar al año unos 15 millones en instalación de parques y otros cinco en transporte. «Cada parte ha puesto encima de la mesa sus peticiones y ahora hay que llegar a una conclusión lo antes posible», detalla Gracia. En cualquier caso, y dados los plazos, la normativa habría de quedar dentro de la Ley de Medidas Tributarias, Administrativas y Financieras, lo que hace esperar que se establezca ya para 2017, en virtud de la aprobación de los presupuestos en los que debería estar contemplada la rebaja de este recaudo.

Otros dos frentes abiertos

Otra puja, otra posibilidad junto a la ecotasa instaurada en el año 2012, son dos de los frentes relacionados que tiene abiertos el sector eólico: el 20-20-20 y el Real Decreto 947/2015. Por un lado, existe una normativa europea que exige que antes de 2020 se reduzcan un 20% las emisiones y la obligación de generar el 20% de la energía mediante fuentes renovables. Por otro, el cambio de modelo que dejó atrás el año pasado las primas a la producción y que, al amparo de la norma referida, establece subastas para adjudicar potencia en las que prima la puja a la baja de los incentivos establecidos.

Así las cosas, el sector eólico espera llegar a la próxima puja libre del peso de ese 4%, que «lastró» a la región en la primera subasta. Entonces, de los 500 megavatios adjudicados, 402 fueron para dos empresas aragonesas (Consorcio Aragonés de Recursos Eólicos y Jorge Energy) y EDP Renovables adquirió 93. Todas las sociedades que recibieron algún tipo de potencia renunciaron a cualquier tipo de incentivos. «Lo que ocurre –como ya ha denunciado el presidente de los eólicos en otras ocasiones– es que para el inversor es más fácil ir a instalarse en Tarazona que venir a Soria, a tan pocos kilómetros, porque está el 4%». Ello se une a los 500 megavatios de potencia que todavía quedan pendientes de adjudicar para la construcción de nuevos parques eólicos en la provincia y que podrían desbloquearse en parte en la próxima puja. «Un aluvión» de interesados La posibilidad de la rebaja o supresión de la ecotasa, que ronda desde hace unos meses en el sector, ha propiciado el interés por la región tanto dentro como fuera de España. «Castilla y León es pionera en energía eólica y cuenta con un sector maduro», ejemplarizante para la inversión extranjera. Así, la provincia, que cuenta con uno de los mayores volúmenes de potencia de la región (1.178 megavatios), ha sido objeto de deseo por diferentes pretendientes. Fondos de inversión de «Estados Unidos, Luxemburgo o Alemania» que se interesan no solo por los parques construidos –que son 40–, sino «también por aquellos que se encuentran en tramitación administrativa», destaca Gracia. Algo que hasta la fecha «era impensable».

No obstante, el presidente de los eólicos es consciente de que hay que «depurar» esos intereses, «ver qué inversores son reales y cuáles intermediarios que solo nos pueden hacer perder el tiempo». En la provincia, según Apecyl, existen 15 parques con autorización administrativa (sin construir) con una potencia de 260,33 MW. Pero Gracia avisa de que los promotores «no están poniendo las mejores instalaciones encima de la mesa». Es decir, el inversor local no busca vender o «hacer negocio», sino «que apuesta por el desarrollo de la provincia desde dentro». En cualquier caso, la perspectiva de negocio de la eólica se espera «en crecimiento». Por todo ello, Gracia es consciente de que la eliminación de la ecotasa «no sería una causa directa de dicho auge del desarrollo eólico en la provincia, sino un factor más» para fomentar la construcción de este tipo de instalaciones y, con ello, «la creación de empleo».

La relación entre la Junta de Castilla y León, y en concreto con el Ente Regional de la Energía (Eren), los empresarios y promotores es «buena». Ayer unos 14 empresarios e industriales eólicos debatieron sobre generación de empleo en este sector. Del mismo modo, centraron sus esfuerzos en la consecución de un acuerdo efectivo de planificación para un parque eólico en Buniel (Burgos). El objetivo de Apecyl es unificar los costes de ocupación de los terrenos públicos de los parques eólicos, dado que hasta el momento cada promotor negociaba directamente con los propietarios.

19/10/2016
Fuente: 
Heraldo de Soria